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Cirugía
Plástica | Lifting
Lifting
Existen
factores hereditarios, hábitos personales, el cigarrillo,
la exposición solar, etc. que pueden contribuir al
envejecimiento.
El
envejecimiento de la cara es un hecho inevitable. Con el
correr de los años la piel de las mejillas y el cuello
se afina y pierde su tensión y elasticidad. Aparecen
las arrugas periorbitales (patas de gallo), se profundizan
los surcos y se forman bolsas grasas en el área perimandibular.
La flaccidez tanto de la piel como de los tejidos profundos
determina la pérdida de la proyección del
área malar y de la definición de la mandíbula
y de su ángulo con el cuello.
La
cirugía popularmente llamada Lifting Facial o Ritidoplastía
Facial o Cérvico-Facial, tiene como objetivo elevar
los tejidos descendidos de la cara con la consecuente corrección
de los surcos y reposición de la adiposidad en su
situación original recomponiendo la proyección
malar, definiendo la mandíbula y mejorando el cuello.
La piel acompaña este ascenso de los tejidos profundos
mejorando los surcos y arrugas. Se deben comprender las
limitaciones de la Ritidoplastía, teniendo en cuenta
que no existe una cirugía ideal. El envejecimiento
no se puede detener, ni tampoco volver atrás con
la edad, pero sí se puede mejorar el aspecto facial
dando una apariencia más juvenil. Por tal motivo
la edad del paciente no es crucial, sino que lo importante
es determinar el objetivo de la cirugía, que debe
ser discutida con su cirujano.

El
paciente es quien decide su cirujano, que debe ser calificado,
reconocido y avalado por la Sociedad de Cirugía Plástica.
El médico en la consulta debe evacuar las dudas y
aclarar expectativas del paciente, hacer un examen físico,
solicitar análisis clínicos y cardiológicos
para determinar la buena salud.
La operación puede ser realizada bajo anestesia local
y sedación anestésica o general, dependiendo
del tipo de Lifting.
Las
incisiones se ubican dentro del área pilosa temporal
o por delante de la implantación dependiendo de la
amplitud de la frente, luego circunda la oreja y al lóbulo
auricular, pasa por el surco retroauricular y nuevamente
entra en el área pilosa occipital.
A partir de esta incisión cutánea se libera
la piel de las mejilla y cuello, se eleva y reposiciona
la grasa y estructuras musculares que son tensadas. En algunos
casos que requieren el tratamiento del cuello se realiza
una incisión adicional debajo del mentón.
Las
heridas son suturadas y se coloca un drenaje por 24 hs.
aproximadamente.
Se coloca un vendaje en la cabeza que se retira a las 48
hs. y el paciente permanece internado por 24 o 48 hs.
Durante el postoperatorio, el paciente debe mantener reposo,
se administran analgésicos en caso de dolor. Los
puntos de sutura se retiran entre los 5 y 10 días.
La
cara suele presentar edema y probables pequeños hematomas
que decrecen dentro de las dos o tres semanas del postoperatorio.
El paciente puede reintegrarse a su actividad cotidiana
luego de una o dos semanas dependiendo de la magnitud de
la cirugía.
Las complicaciones aunque muy infrecuentes pueden ser: hematoma,
infección, alteración de la motilidad facial,
cicatrices visibles o hipertróficas.
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Lifting
de cuello
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Lifting
medio facial
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Mini
Lifting
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